Cómo evitar que te roben dinero cuando vas a hacerte un tatuaje (y garantizar un buen trabajo)

Además de cuidar tu bolsillo, debes proteger tu salud al hacerlo con un profesional

Cómo evitar que te roben dinero cuando vas a hacerte un tatuaje (y garantizar un buen trabajo)
Realizarse un tatuaje no debe ser una decisión simple ni sencilla, menos cuando pones en riesgo tu dinero y tu salud.
Foto: Theme Photos / Unsplash

Realizarse un tatuaje no es tan fácil como ir, elegir un diseño, que te lo plasmen en la piel y listo. Tiene tanto implicaciones financieras como de salud.

Hoy en día, la popularidad de los tatuajes ha crecido y por ende la oferta es mayor, pero eso no quita que existan muchos charlatanes que se aprovechen del desconocimiento de las personas y les ofrezcan un gran servicio cuando ni su integridad pueden garantizar, lo cual es demasiado grave.

Para evitar que te roben dinero e incluso hasta perjudiquen tu vida, te mostramos algunas recomendaciones básicas que debes tomar en cuenta para garantizar que realicen un buen trabajo por el efectivo que pagas cuando vas hacerte un tatuaje.

1. La higiene va en primer lugar

Si desde que entras al salón, prácticamente el lugar no huele a hospital, ya hay una señal de prevención, porque el lugar debe ser amplia y constantemente desinfectado.

El punto de la desinfección es posible que no lo detectes de primera instancia y quieras dar más pasos hacia adelante. De ser posible, identifica cómo realizan otro tipo de trabajos en pieles que no son la tuya. Un tatuador profesional tendrá una higiene obsesiva con sus instrumentos. Guantes en la mano, tintas y agujas de un solo uso que debe abrir frente a tus ojos es primordial. Utilizar herramientas de nuevo uso siempre te va a ayudar a prevenir infecciones cutáneas y enfermedades trágicas como el VIH y la hepatitis.

Jamás pagues con tu salud ningún servicio de tatuaje ni de otro tipo.

2. El tatuaje es un arte de por vida

No puedes permitirte que ni los más experimentados tatuadores te hagan un trabajo sin un boceto previo. Tatuarse no es un servicio económico, por lo que debes tener la información pertinente que te brinde seguridad de hacerlo en algún lugar o con alguna persona en específico.

Si el tatuador no tiene una cartera de trabajos previos y no te enseña un boceto del trabajo que quieres realizarte, entonces estás arriesgándote a caer en manos de un charlatán que no sólo tomará tu dinero, sino con el que quedarás insatisfecho con un diseño que llevarás por el resto de tu vida. Aunque si decidieras quitártelo en un procedimiento posterior, entonces, te seguiría costando más dinero.

Y aunque no lo creas, este procedimiento se estudia, por lo que con toda confianza también puedes solicitar las credenciales que avalen su preparación y experiencia.

3. La profundidad de la aguja y su resultado

Un tatuador experto deberá saber explicarte cómo piensa realizar el trabajo con base en la zona de piel en la que quieres hacerte este arte permanente.

La piel tiene tres capas: epidermis (externa), dermis (capa media) y tejido subcutáneo (la capa más profunda). Un trabajo bien hecho se hace inyectando tinta en la dermis. Tinta en la epidermis hará que el tatuaje desaparezca rápidamente y tinta en el tejido subcutáneo, además de ser algo riesgoso, hace que el tatuaje se vea borroso o distorsionado.

Ahora bien, dependiendo de la zona en la que te harás el tatuaje, es el tipo de profundidad de aguja que se utilizará. Un artista experimentado te lo explicará con seguridad y confianza en lo que hace.

4. Un tatuaje no es un proceso de un día

Esto aplica desde el más pequeño y diminuto diseño hasta, con mayor razón, el más grande y complejo mural en la piel, el cual puede llevar varios días.

Si te encuentras con un tatuador que, sin importar nada de esto, te asegura que todo el trabajo te lo hace en un mismo día: alerta de charlatanería. Por lo menos te puede llevar dos días de trabajo: uno para crear el diseño y otro para hacértelo en tu cuerpo. Pero dos días son lo menos.

Como lo menciona, scam detector, debes estar listo para dedicar tiempo a la preparación: conocer al artista, el diseño que quieres, aprobación de tintas, respuestas a tus dudas e incluso a negativas de un verdadero maestro. Si sucede esto último, más que preocuparte, es un signo de profesionalismo, porque con base en su experiencia sabrá que tan viable es tal o cual trabajo en la zona del cuerpo en el que quieres hacértelo.

5. Un tatuaje no es barato

De acuerdo con Fash, el costo por un tatuaje, dependiendo de su tamaño, ronda en promedio entre los $250 y $450 dólares, aunque siempre dependerá del lugar, el artista, el tipo de tintas y el tamaño del dibujo. En la misma página señala que puedes gastar desde $30 dólares por muy poco y hasta $4,000 dólares como el registro máximo por este servicio.

En resumen, debes cuidar demasiados detalles sobre higiene, talento y experiencia para realizarte un tatuaje con la persona adecuada, para que no desembolses una fuerte cantidad de dinero por un servicio del que podrías quedar insatisfecho por el resto de tu vida, en el mejor de los casos, o que podría incluso afectar tu salud.

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