Es un error no tener listos estos 4 documentos importantes antes de morir

Estos papeles no sólo son importantes de hacer y tener antes de fallecer, sino que algunos provocan tener un mejor control de tus finanzas en vida

Es un error no tener listos estos 4 documentos importantes antes de morir
Aunque un testamento es el documento por excelencia, no es el único que debes contemplar antes de morir.
Foto: Gerd Altmann / Pixabay

La muerte es un hecho irrefutable. En el último año, es un acontecimiento más doloroso por las circunstancias que la envuelven. Algo que tenemos que aprender, de lo mucho que nos ha puesto enfrente el COVID-19, es la de prever las emergencias y tener listo cualquier papel que se requiera para tomar decisiones importantes, sobre todo en cuanto a lo que se refiere a temas de sucesión de bienes. Si no quieres dejar a tus familiares más angustia de lo que significa tu pérdida, sería un grave error no tener listos los siguientes 4 documentos antes de partir:

4. Poder notarial duradero

Un poder notarial (Power of attorney, POA) autoriza a otra persona a manejar ciertos asuntos, como finanzas o atención médica, en su nombre. Si un poder es duradero (Durable power of attorney), permanece en vigor si quedas incapacitado, por ejemplo, debido a una enfermedad o un accidente.

Los poderes notariales duraderos tienen especial uso en terrenos de las finanzas, ya que son un medio para planificar quién deberá tomar las decisiones importantes cuando padezcas de alguna emergencia médica o sufras de cualquier deterioro mental.

3. Testamento vital

Un testamento vital o documento de voluntades anticipadas (Advance directives) es un documento legal que explica cómo deseas que se tomen las decisiones médicas sobre ti, en caso de que no puedas tomarlas por ti mismo. Si el poder notarial duradero se enfoca en los términos financieros de la persona, este testamento vital se encarga de la toma de decisiones sobre la salud y la atención médica. Con él, no sólo estipulas quién puede tomar las decisiones en caso de que tú no puedas, sino que especificas con anticipación qué tipo de atención médica quieres tener y en qué tipo de casos.

2. Fideicomiso en vida revocable

Un fideicomiso es un documento que pone de manifiesto la voluntad de cómo una persona quiere que se dispongan y administren los bienes y activos que quiere dejar cuando muera. El fiduciario es una imagen necesaria para que se cumpla lo establecido en el fideicomiso. Un fideicomiso en vida revocable (Revocable living trust) se genera cuando el otorgante, es decir, quien quiere que sus bienes se administren y entreguen a su voluntad, sigue con vida y puede conservar el control de los activos, aunque ya no le pertenezcan, a pesar de estar en este plano terrenal.

Un fideicomiso se configura para que los activos, inversiones, las cuentas bancarias y bienes raíces que se integren a este documento se administren y entreguen de la forma en la que el otorgante lo estipule. Estos documentos suelen contemplarse como una forma de tener control de los recursos después de muerto. Los bienes ya no son de nadie más que del fideicomiso. Con el fideicomiso en vida revocable, no requieres de esperar a tu fallecimiento. Además puedes modificar o cambiar el fideicomiso en cualquier momento. Los ingresos obtenidos por los activos del fideicomiso van a para ti aún y están sujetos a impuestos; pero los activos en sí mismos no se transfieren del fideicomiso a sus beneficiarios hasta tu fallecimiento.

1. Testamento

Además del fideicomiso, es importante estipular tu última voluntad, para eso es indispensable y debería estar en el primer lugar de tus prioridades financieras: el testamento. Este documento estipula quién recibirá tus bienes tras tu muerte. Pero en este primordial papel, no sólo puedes poner cuestiones financieras, también es imprescindible que especifiques quien debería quedarse con la tutela de tus hijos menores. Para esto último, te recomendamos que el tutor pudiera estar notificado previamente, sólo por cortesía para confirmar que puedes contar con ello y puedas partir tranquilo.

El testamento se desarrolla y escribe con pleno uso de tus facultades mentales y puede cambiar un sinfín de veces, siempre que no quedes incapacitado mentalmente. Además, este documento sólo entra en vigencia hasta que falleces. Si quisieras distribuir tus bienes en vida, podrías crear el fideicomiso en vida revocable o realizar una sucesión de bienes en vida.

Un excelente testamento no olvida las deudas, para evitar heredarlas a sus familiares, por lo que parte de tus bienes deberían contemplarse para el pago de las mismas.

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