Récord histórico de casi 11 millones de ofertas de trabajo en Estados Unidos, pero aun 9 millones no se emplean

Legisladores, analistas y expertos en el tema del empleo continúan sin detectar las razones por las que todos esos puestos de trabajo no son ocupados; la pandemia de Covid-19 persiste

Aunque existen millones de empresas que están contratando, no hay muchas personas interesadas por más que las estadísticas de desempleo reflejen otra cosa.
Aunque existen millones de empresas que están contratando, no hay muchas personas interesadas por más que las estadísticas de desempleo reflejen otra cosa.
Foto: Olivier Douliery / Getty Images

Luego de que terminaron los beneficios de desempleo, hubo una preocupación generalizada sobre la cantidad de desempleados que se quedaron sin ayuda. En estos días, se registró la cifra récord de casi 11 millones de nuevos puestos de trabajo, reflejo de que las empresas están contratando a un volumen histórico, según los últimos datos del gobierno. Por otra parte, para el pasado 6 de septiembre, se registraban aún más de 9 millones de personas sin empleo, con base en datos de las últimas solicitudes por desempleo registradas.

Según los datos de la encuesta de puestos de trabajo y rotación laboral (JOLTS) publicados por el Departamento del Trabajo este miércoles, el número de puestos vacantes en Estados Unidos aumentó a un máximo histórico de 10.9 millones a fines de julio, frente a los 10.2 millones en junio. Legisladores y especialistas de empleo aún no han podido inferir por qué si estamos en un entorno laboral ideal para encontrar trabajo, aún quedan muchas personas desempleadas.

Hace ya unos meses, cuando aún estaban vigentes los beneficios de desempleo, muchos dueños de empresas y, sobre todo, gobernadores republicanos acusaron de que este programa fomentaba que los trabajadores no buscaran empleo. De hecho, 26 estados decidieron terminar anticipadamente la entrega de $300 dólares de ayuda semanal extra para demostrar su aseveración. Esto jamás se comprobó.

Al no encontrarse una respuesta satisfactoria, eso llevó a buscar otras razones. Si la parte financiera personal y familiar es un factor importante para regresar al trabajo, es la fuerza laboral la que ha dado otros signos de preocupación por los cuales deciden no volver momentáneamente. Entre los factores más determinantes se encuentra el hecho del preocupante rebrote de contagios de Covid-19, reforzando que la pandemia aún no ha acabado.

“El gran factor para la mayoría de los solicitantes de empleo sigue siendo la pandemia”, señaló Nick Bunker, director de investigación de Indeed Hiring Lab, para CBS News. “La preocupación por el coronavirus hará que las personas estén menos dispuestas a saltar inmediatamente a un trabajo que en el pasado”.

Tan es así que si las empresas no pasan por una búsqueda incesante de trabajadores hasta por debajo de las piedras, incluso agregando ciertos beneficios laborales en “contrataciones urgentes” que no han dado resultado, enfrentan renuncias masivas de aquellos que ya estaban integrados en sus fuentes de trabajo. Al menos eso es lo que han pasado grandes cadenas de restaurantes de comida rápida, donde sus empleados han decidido dejar su fuente de ingresos con tal de no arriesgarse a un posible contagio de Covid-19.

No hay que perder de vista que los datos presentados sobre empleo provienen de fines de julio, es decir, antes de que la variante Delta causara un aumento enorme de infecciones en todo el país. El último aumento en los casos puede afectar el panorama de las ofertas de trabajo para agosto, cuando el crecimiento del empleo se desaceleró drásticamente en medio de un aumento en las infecciones, aunque los datos de JOLTS no se publicarán hasta octubre, señalaron los economistas.

Analistas de Goldman Sachs estimaron que la expiración de los beneficios de desempleo el pasado 6 de septiembre puede impulsar el crecimiento del empleo en al menos 1.5 millones de nuevos puestos desde septiembre hasta fin de año. Aun así ellos contemplan que los problemas de salud pueden pesar más que las consideraciones financieras.

“Nuestros hallazgos también sugieren que muchos trabajadores que han abandonado la fuerza laboral desde el inicio de la pandemia lo hicieron por razones no financieras, como la preocupación por el Covid, y pueden tardar en regresar a la fuerza laboral incluso después de que terminen los beneficios [por desempleo]”, escribieron los analistas.

Además, hay que recordar que la administración de Joe Biden instó a los gobiernos estatales, locales y tribales a hacer uso de un presupuesto de $350 mil millones de dólares contemplados en el Plan de Rescate Estadounidense aprobado en marzo para extender los beneficios para los trabajadores desempleados, al proporcionar semanas adicionales de ayuda a aquellos cuyos beneficios vencen y para quienes ni siquiera califican a los beneficios regulares ni los programas estatales del seguro de desempleo, de acuerdo con carta enviada por funcionarios del gobierno.

En pocas palabras, por más cifras récord de ofertas laborales, y que todos los empleadores se esfuercen por ofrecer los mejores beneficios a sus nuevas contrataciones, la fuerza laboral podría tardar todavía en querer ocupar esos 10.9 millones de vacantes, al menos lo que se visualiza en el panorama a corto plazo, incluso con unos beneficios de desempleo expirados.

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