Cómo compra un auto nuevo un millonario; cuando el presupuesto no tiene límite

Todo empezó una noche de ocio en mayo pasado, cuando encontré en Twitter una convocatoria del departamento de Relaciones Públicas de Bentley Motors USA para configurar el “auto de tus sueños”. No había límite de presupuesto, así que abrí la billetera de la imaginación al máximo. Este es el resultado.

El Bentley Continental GT Speed 2022 configurado con mis especificaciones y más de $75,000 dólares en equipo adicional. Foto: Cortesía Javier Mota.
El Bentley Continental GT Speed 2022 configurado con mis especificaciones y más de $75,000 dólares en equipo adicional. Foto: Cortesía Javier Mota.
Foto: Cortesía

Si tomamos en cuenta que el precio promedio de un auto nuevo en Estados Unidos aumentó por séptimo mes consecutivo para alcanzar un máximo histórico de $46,036 dólares en octubre pasado -12.9% o $5,266 dólares más que hace un año-, el mítico “auto de los sueños” se está alejando a gran velocidad del alcance de la mayoría de los presupuestos.

Y cuando hablamos de deportivos de lujo como los Ferrari, Aston Martin y Bentley, ese sueño es todavía más lejano o prácticamente inalcanzable para los que no pertenecemos al 1% de la población, los multimillonarios que acumulan el 42.5% de la riqueza.

Mi oportunidad de colarme momentáneamente en ese 1% fue la noche del 12 de mayo de 2021, cuando encontré el #BentleyConfiguratorChallenge en la cuenta de Twitter del departamento de Relaciones Públicas de Bentley Motors USA.

Se trata de un concurso en el que Bentley le pide a los periodistas especializados configurar la mejor versión posible de un auto que a la postre es utilizado para las pruebas de manejo.

Este es el Bentley Continental GT Speed 2022 con las espeficicaciones que elegí sin tener que preocuparme del presupuesto. La imaginación fue el único límite. / Foto: Cortesía Bentley.

En esta ocasión había que configurar el nuevo Bentley Continental GT Speed 2022, que el fabricante británico califica como “​​el automóvil de carretera más dinámico” en sus 101 años de su historia y “la mejor interpretación centrada en el rendimiento del Grand Tourer de lujo de referencia del mundo”.

Palabras más, palabras menos, la descripción oficial es fiel a la realidad. 

Se trata de un auto diseñado, desarrollado y fabricado a mano, impulsado por un motor V12 de 6.0 litros que produce 650 caballos de fuerza y 664 libras de torsión por pie lineal, para ofrecer una experiencia de manejo que invita a ponerse al volante durante horas.

A pesar de la descomunal potencia y prestaciones -de 0 a 60 millas por hora en 3.5 segundos y velocidad máxima de 208 millas por hora-, es un auto que produce verdadero placer a todos los sentidos.

Mi configuración empezó con la pintura exterior Silver Tempest ($6,275.00 dólares extra), ruedas de 22 pulgadas ($1,280.00 dólares) y los frenos de cerámica de carbono con abrazaderas pintadas en rojo ($17,560), 3 de las 14 opciones adicionales, para un total de $75,180 dólares, que elevaron el precio base (Manufacturer´s Suggested Retail Price, MSRP) de los $274,900.00 dólares hasta los $350,080.00 dólares.

Para poner las cifras en algo de contexto para los que vivimos en el 99% de la población, solo el precio de los frenos sería casi suficiente para comprar un Kia Forte FE 2022 ($17,890 dólares) nuevo. Y con los más de $350 mil dólares del total del auto con el equipo adicional que elegí en mi configuración, serían suficientes para comprar 17.5 Toyota Corolla Cross Sport (precio base de $20,475 dólares), el otro auto que tuve a prueba esta semana en Miami.

La experiencia como ganador del #BentleyConfiguratorChallenge incluyó ser testigo de la minuciosa preparación que se le da a un auto de lujo cuando llega de la fábrica (Crew, Inglaterra), al concesionario (Braman Bentley Miami) y una ceremonia de entrega que quizá los verdaderos miembros del club del 1% se evitan, porque para ellos uno de estos autos es simplemente uno más en la colección.

En mi caso, disfruté cada momento durante las pocas horas que fui “dueño” de uno de los autos de lujo más deseados del mundo, pero debo confesar que respiré aliviado cuando lo entregué en perfectas condiciones tras manejarlo unas 200 millas, por que mi presupuesto no habría alcanzado siquiera para reparar un rasguño en la perfecta pintura Silver Tempest de “mi Bentley”, que en las próximas semanas aparecerá en las reseñas de los medios más importantes de Estados Unidos antes de ser vendido a un verdadero dueño.

Uno de los miembros del club del 1% para quienes $350,080 dólares no son ni un rasguño a sus cuentas bancarias.