Por qué los vehículos estadounidenses siguen perdiendo confianza entre los consumidores

La última encuesta de satisfacción de los usuarios marca una baja en la industria automotriz

Por qué los vehículos estadounidenses siguen perdiendo confianza entre los consumidores
Ford ha sido la marca que más puntos ha caído en los últimos años.
Foto: Spencer Platt / Getty Images

Al desplome de las ventas de vehículos nuevos a consecuencia de la pandemia por COVID-19, se ha sumado otro foco de alerta al sector automotriz al darse a conocer hace unas semanas que por segundo año consecutivo la aceptación de los usuarios respecto a los autos bajó a un mínimo histórico en más de 20 años según la encuesta del Índice de Satisfacción del Consumidor Estadounidense 2020 (ACSI por sus siglas en inglés).

A pesar de que el ramo ha dado pasos importantes en la mejora de los vehículos, esto parece no complacer del todo a quienes han comprado un auto en fechas recientes, situación que abre un signo de interrogación respecto a si se seguirá marcando una tendencia en este sentido o si solo se trata de un bache temporal.

Y aunque la baja ha sido generalizada, las armadoras estadounidenses, grandes símbolos de fortaleza y auge de la industria en décadas pasadas, experimentan la caída más pronunciada con relación a sus competidores.

Según la encuesta de ACSI, que incluyó a más de 10,000 consumidores al azar para este caso y cuya información cuenta con amplio reconocimiento en todos los sectores que evalúa, la satisfacción disminuyó en general 1.3% respecto al año pasado, que fue de 4%, lo que representa más de un 5% acumulado en ambas mediciones para llegar a una puntuación promedio de 78 sobre 100.

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“El descenso de la satisfacción era más alarmante hace un año con 21 de las 27 marcas registrando descensos de ACSI, pero este continuo deslizamiento arrastra a la industria automovilística a aguas desconocidas“, dijo David VanAmburg, Director Gerente de ACSI. “Después de una caída en la satisfacción de los clientes en los últimos dos años, los automóviles y los vehículos ligeros alcanzaron un nivel bajo en la industria que no se veía desde 1999 y muy por debajo de la puntuación máxima de 84″.

No es un secreto que en los últimos años los vehículos estadounidenses han perdido terreno respecto a otras marcas como las asiáticas, en particular las japonesas, que lideran prácticamente todas los indicadores de mantenimiento, rentabilidad y por ende menor depreciación, lo que es valorado por los usuarios, quienes sienten que reciben más por su dinero ante uno de los productos que mayor se devalúa en el mercado.

En la clasificación, las firmas europeas se colocaron a la cabeza, con 79 puntos, apenas uno arriba de las armadoras de Asia y tres respecto a las estadounidenses que alcanzaron los 76. De entre las llamadas Tres Grandes de Estados Unidos, solo Chrysler tuvo una mínima mejora, mientras que Ford sigue a la baja con ocho puntos menos respecto a su valoración más alta de 2016, cuando alcanzó las 84 unidades, en tanto que General Motors se mantuvo estable.

El Índice de Satisfacción del Cliente ha sido un indicador económico durante 25 años. Mide y analiza más de 400 empresas en 46 industrias y 10 sectores económicos, incluyendo varios servicios de agencias gubernamentales federales y locales. En una escala de 0 a 100, las puntuaciones se basan en los datos de las entrevistas con unos 500.000 clientes al año.