Por qué que EE.UU. entrara en recesión en realidad es esperable

Algunos especialistas consideran que la recesión es parte normal del ciclo económico de Estados Unidos, por lo que tampoco deberías temer tanto como otros sugieren

Hay expertos que indican que la brújula nacional apunta hacia una recesión, pero hay razones para no temer.
Hay expertos que indican que la brújula nacional apunta hacia una recesión, pero hay razones para no temer.
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Desde que la inflación comenzó a incrementar de manera no vista desde hace 40 años y la Reserva Federal (Fed) tomó acción para combatirla, aumentando las tasas de interés de referencia, muchas son las voces experimentadas que han pregonado que nos acercamos a una recesión en Estados Unidos. Cuando se menciona esta palabra, se genera una especie de temor financiero. Y es lógico, el país ha vivido momentos complicados (la Gran Recesión y la Gran Depresión son ejemplos de ello). Pero aquí la buena noticia: siempre nos recuperamos. Entonces, ¿qué pensar acerca de estos pronósticos de recesión?

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha calificado a la recesión provocada por la pandemia de coronavirus como la peor desde la Gran Depresión. Incluso la ha nombrado como el Gran Cierre. No obstante, a pesar de lo dicho por el FMI, Estados Unidos ha tenido una economía relativamente estable, con una fuerza indescriptible en el consumo en los primeros meses del año, lo que llevó a una elevada inflación, llegando a su punto máximo en junio, cuando la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) reportó 9.1% en el alza de precios.

Posteriormente, la Reserva Federal (Fed) entró a la escena económica del país y, hasta el momento, ha elevado en cinco ocasiones las tasas de interés de referencia, que al inicio de la pandemia dejó en casi 0% para fomentar el consumo y evitar, precisamente, una recesión duradera. Estas medidas en los tipos ha encendido las luces de alerta de los especialistas, quienes consideran que eso nos llevará a una recesión.

Una recesión es una disminución significativa de la actividad económica. El consenso suele determinar la recesión cuando el desempeño del producto interno bruto (PIB) ha sido negativo durante dos trimestres consecutivos.

“(Una recesión es) una disminución significativa en la actividad económica distribuida en toda la economía, que dura más de unos pocos meses, normalmente visible en el PIB, ingreso real, empleo, producción industrial y ventas mayoristas y minoristas”, define la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER).

Y aquí es donde vale la pena hacer una acotación particular que muy pocos dicen: es cierto que la recesión no es una buena noticia, pero tampoco es la peor. Para ciertos especialistas, una recesión se considera una parte normal del ciclo económico, que incluye picos y valles normales de actividad comercial a medida que se expande y se contrae.

Las seis fases del ciclo económico que se consideran son:

• Expansión
• Cima
• Recesión
• Depresión (si ocurre)
• Canal
• Recuperación

Como puedes constatar, la recesión se presenta regularmente entre el punto máximo y el punto más bajo, pero solo es seguida por una depresión si el desempleo continúa aumentando y la producción cae, lo que indica un evento grave y prolongado. Las depresiones son mucho menos comunes que las recesiones.

Según NBER, ha habido 33 recesiones desde 1854. El más corto duró apenas seis meses, de enero a julio de 1980; el más largo, el Pánico de 1873, que dio paso a la Larga Depresión que duró 65 meses desde octubre de 1873 hasta marzo de 1879.

La más reciente recesión fue la Gran Recesión de 2008, que comenzó oficialmente en diciembre de 2007 y finalizó en junio de 2009. Fue causada por la crisis de las hipotecas de alto riesgo, que condujo al colapso del mercado de la vivienda y una crisis bancaria posterior, y fue parte de una crisis financiera mundial. Entre 2007 y 2011, más de la mitad de todas las familias perdieron al menos el 25% de su riqueza y una cuarta parte de las familias estadounidenses perdieron al menos el 75% de su riqueza; y entre diciembre de 2007 y principios de 2010 se perdieron más de 8.7 millones de puestos de trabajo

Así que si quieres enfrentar una recesión de manera óptima, procura mantener tu empleo para seguir generando ingresos, aun cuando la compañía pudiera reducir tu salario; recorta gastos y ahorra lo más que puedas en estos momentos, especialmente para que puedas lidiar con la inflación actual; y no temas a invertir, los mercados han caído, pero siempre muestran recuperación, por lo que te puede dejar buenas ganancias a largo plazo.

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