Las razones más comunes por las que podrían rechazar tu solicitud de una tarjeta de crédito en EE.UU.

El historial de crédito suele ser primordial para que te aprueben una solicitud de crédito, sin embargo, hay detalles ocultos que algunas personas descuidan por las que podrían rechazarte

Hay veces que, a pesar de ya tener una tarjeta de crédito, los bancos y prestamistas podrían rechazarte una nueva solicitud.
Hay veces que, a pesar de ya tener una tarjeta de crédito, los bancos y prestamistas podrían rechazarte una nueva solicitud.
Foto: Shutterstock

El crédito es una herramienta financiera muy importante en Estados Unidos. Construirlo no es sencillo ni mucho menos repararlo. Que los bancos y prestamistas te rechacen una solicitud, se siente como una fracaso en nuestras aspiraciones monetarias. Pero también es primordial que los consumidores se percaten de cuáles son las razones por las cuales esto sucede, ya que el conocimiento les brindará las herramientas necesarias para recomponer lo que tengan que hacer y mejorar su salud financiera en busca del crédito ideal para sus objetivos.

Cada institución financiera tiene sus propias reglas de calificación para un crédito, así como sus productos determinados para diferentes tipos de clientes. Si bien hay algunas generalidades como la falta de comprobar ingresos y un historial de crédito inexistente o defectuoso, hay algunas “cosas ocultas” que no muchos consumidores saben y que podrían ser la razón principal por la que rechazan sus solicitudes. Teniendo conciencia de ello, es posible que la próxima vez que vayas con un prestamista, sea la definitiva para que te aprueben.

Estas son las razones más comunes por las que suelen rechazar tu solicitud de crédito y que no sabías.

1. Eliges el producto equivocado

En Estados Unidos, existe una infinidad de productos financieros de crédito o préstamos a los que puedes aplicar. Eso no quiere decir que todos sean pensados para un consumidor como tú. Uno de los errores más comunes por las que tu solicitud suele ser rechazada es porque aplicas para un producto en el que no calificas.

Por ejemplo, es muy atractivo aspirar a una tarjeta de crédito con reembolso en efectivo, no obstante, estas opciones de crédito suelen requerir elevados puntajes de crédito. Quizás sería bueno empezar por reducir las expectativas y buscar un producto financiero que se adapte más a tus posibilidades.

2. No cumples con los criterios de calificación

Hay productos financieros que requieren, además de un buen historial de crédito, comprobación de ingresos. Por ejemplo, aquellos emprendedores con una pequeña empresa quizás no puedan calificar para algunos productos personales, pero sí empresariales. Claro, esas opciones tienen características determinadas que deben cuidar para no incurrir en deuda.

3. Desconocer tu propia información

Sea por omisión voluntaria o involuntaria, se aferran a ir por un producto financiero, sin conocer la salud de su estado financiero. No sólo hablamos de la capacidad de ingresos, que es primordial para algunos créditos y préstamos, sino de que es posible que tengas un mal manejo de crédito y ni siquiera estés consciente de ello.

Y ojo, no sólo hablamos del historial de crédito, sino también de tu tasa de utilización de crédito. Si tienes varias tarjetas y préstamos con altos índices de saldos pendientes, incluso aunque seas un consumidor responsable que paga a tiempo sus facturas, es posible que no sea suficiente para poder abrir una nueva línea de crédito hasta reducir tu tasa de utilización.

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