Qué es el depósito de garantía y de qué te sirve al comprar una casa

En un mercado inmobiliario caliente donde los vendedores tienen el poder, un depósito de garantía o contrato de arras te puede poner por delante como comprador; pero valora si realmente lo necesitas

El depósito de garantía por una casa no debe confundirse con el pago inicial, son diferentes.
El depósito de garantía por una casa no debe confundirse con el pago inicial, son diferentes.
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¿Has escuchado que estamos en un mercado inmobiliario de los vendedores? Esto se debe a que hay pocas viviendas disponibles y las que están listadas están a precios altísimos. Hay una extrema competencia entre los compradores. Y esto se resuelve con money, money, money. Un depósito de garantía o contrato de arras te puede poner por delante de la lista de los interesados para comprar una casa.

Todos los compradores, incluidos los que pueden comprar una vivienda por medio de alguno de los programas federales de Estados Unidos, tienen claro que deben dar un pago inicial, anticipo o down payment para poder comprar la casa. Pero ojo, este dinero sólo sirve para que la solicitud de tu préstamo hipotecario se libere sin problema.

El depósito de garantía o contrato de arras es un pago distinto y que no siempre se presenta en el proceso de compra. En un mercado tan caliente como el actual, donde los precios de las viviendas superan los máximos históricos, pero la batuta la siguen teniendo los vendedores, estos propietarios pueden agregar un contrato donde solicita a un interesado formal realizar un depósito por adelantado para apartar la vivienda, mientras realizas todo el trámite de la hipoteca.

A este depósito también se le conoce como depósito de buena fe. Por lo general, un depósito de garantía será entre el 1% y el 3% del precio de venta final de la casa.

En un mercado inmobiliario relativamente cotidiano, cuando haces una oferta por una casa y el vendedor la acepta, la casa se retira del mercado. Eso es un riesgo que corre el vendedor, porque no significa que la venta finalmente se concrete hasta el cierre. El comprador puede retractarse en cualquier momento del trato o simplemente no haber cumplido con los requisitos de validación para una hipoteca. Cuando esto pasa, el vendedor se frustra y recoloca su casa en el mercado para iniciar el proceso de venta desde cero.

Cuando hay un contrato de arras, se reducen los riesgos de cancelación y hace que sea más probable que el vendedor opte por un comprador. Eso sí, el depósito de garantía no es sinónimo de un compromiso al 100% de comprar la casa, pero las probabilidades que el interesado se eche para atrás es menor.

Si el trato se cierra, el dinero de garantía se aplicará a la compra de la casa, eso quiere decir que se suma al down payment. Como cualquier contrato, tiene sus cláusulas. Hay contingencias válidas que deben enumerarse en el documento por el que el comprador puede tener devuelta su dinero de garantía. Pero si cambias de opinión o simplemente quieres retirar el trato, ese dinero se lo queda el vendedor.

Entre las contingencias más comunes que pueden dejar inválido el depósito de garantía se encuentra no haber calificado para una hipoteca o que haya una brecha de tasación considerable. No obstante, para que se apliquen estas salvedades, deben estar claramente redactadas en el contrato.

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