Termina la semana sin acuerdo económico y comienza el reparto de culpas entre republicanos y demócratas

Mientras los negociadores se acercan a un acuerdo sobre otro gran paquete de ayuda, ambas partes contemplan la posibilidad de que no se promulgará antes de las elecciones

Termina la semana sin acuerdo económico y comienza el reparto de culpas entre republicanos y demócratas
La política en Washington es un juego de ajedrez.
Foto: Erin Schaff-Pool / Getty Images

Cuando está cada vez más claro que no habrá, antes de las elecciones, un nuevo acuerdo para sacar adelante un paquete de ayuda económica para enfrentar la crisis producida por el COVID-19, las culpas se comienzan a repartir en Washington, de acuerdo con un análisis publicado por los periodistas Mike Lillis y Scott Wong en el portal The Hill.

Mientras los principales negociadores se acercan cada vez más a un acuerdo sobre otro gran paquete de ayuda, ambas partes contemplan la posibilidad, casi segura, de que no se promulgará antes de las elecciones.

El jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, dijo el miércoles: “Las negociaciones entraron a una nueva fase” y vaticinó un acuerdo para el viernes, que finalmente no llegó y en los últimos días, ambas partes acusan a la otra de bloquear el compromiso de firmar un proyecto económico y de salud que brinde alivio a millones de estadounidenses antes del 3 de noviembre.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, culpa del estancamiento de las negociaciones directamente al presidente Trump y al líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, a los que acusa de no presentar un paquete lo suficientemente grande para enfrentar la pandemia.

Trump y McConnell han responsabilizado a Pelosi de obstinarse políticamente de atrasar un acuerdo para negarle a Trump una victoria antes de las elecciones. Ambos partidos luchan por proteger los escaños vulnerables de cara a las elecciones, cuando los votantes que ya se dirigen a las urnas.

El estancamiento en las negociaciones pesará más en el ánimo de los electores a medida que aumentan los casos de coronavirus en todo el país, las solicitudes de ayuda por desempleo no descienden lo suficiente y ninguna de las partes quiere ceder. Estados Unidos registró este viernes una cifra récord de contagios diarios de COVID-19 por segundo día consecutivo: 77,993 casos.

Candidatos cruzan acusaciones en el debate

Durante el debate presidencial del jueves, el presidente responsabilizó a los demócratas de la Cámara de Representantes por el retraso legislativo.

“La ley que pasó por la Cámara fue un rescate para las ciudades y estados mal gobernados por los demócratas”, acusó Trump, quien agregó que era una manera de obtener millones de dólares para esas entidades.

Trump cuestionó al candidato demócrata Joe Biden por qué no se ha movilizado con los legisladores de su partido para acortar las distancias y facilitar un acuerdo para entregrale nueva ayuda económica a millones de estadounidenses, a lo que su el exvicepresidente respondió: “¿Por qué él (Trump) no habló con sus amigos republicanos?”.

Irónico, Trump volvió a atacar a la líder demócrata: “Ella estaba bailando en las calles de Chinatown, en San Francisco, porque ella no quiere aprobarlo. Yo sí”.

Biden le respondió: “Pero, tú eres el presidente”.

El tono agresivo de Trump contrasta con el discurso de Pelosi, que en una entrevista con MSNBC, dijo que continúa las conversaciones con el secretario del Departamento del Tesoro, Steven Mnuchin. “El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin y yo continuamos nuestra conversación. Nosotros estamos listo para poner el lápiz sobre el papel muy pronto”.

El jueves Pelosi fue tras McConnell, quien se ha opuesto a otro proyecto de ley de estímulo superior a los $500 billones de dólares y es escéptico sobre realizar una votación en el Senado antes del 3 de noviembre, incluso si los demócratas y Mnuchin logran un acuerdo.

“Creo que podemos aprobarlo antes de las elecciones”, dijo Pelosi a los periodistas en el Capitolio. “Pero no me corresponde a mí decidir qué hace el Senado”.

El viernes expresó un sentimiento similar, pero culpó a Trump por no presionar a los republicanos del Senado para que actuaran con mayor urgencia.

“Estamos redactando el proyecto de ley y esperamos poder resolver algunas de las otras diferencias”, dijo Pelosi en una entrevista con MSNBC. “Podríamos hacer eso antes de las elecciones, si el presidente quiere”.

El ‘fantasma’ de las elecciones

A dos semanas de las elecciones, ambas partes tienen razones de peso para retrasar cualquier voto de estímulo hasta después del 3 de noviembre. Con Trump muy por detrás en las encuestas, muchos demócratas no quieren dar un impulso a su campaña antes de que la mayoría de los electores emitan su voto.

“Faltan menos de dos semanas para las elecciones y estaremos de regreso en Washington una o dos semanas después, podemos hacer algo allí”, dijo a CNN el representante Jim Clyburn hace unos días.

Para McConnell, que luchan por preservar su delgada mayoría, una votación preelectoral corre el riesgo de dejar ver las marcadas divisiones entre los republicanos del Senado, la mayoría de los cuales se oponen a un costoso proyecto de ley mantienen sus preocupaciones por el enorme gasto deficitario.

Figuras republicanas como el senador por Florida, Marco Rubio, han advertido que retrasar la aprobación de un paquete de ayuda podría dañar de manera irreversible sectores de la economía de Estados Unidos. A pesar de sus convicciones, Rubio dijo estar dispuesto a apoyar un paquete de ayuda más elevado que el que sugiere McConnell.

En un almuerzo a puerta cerrada el martes, McConnell dijo que ha presionado a la Casa Blanca para que desista de cualquier acuerdo con Pelosi antes del 3 de noviembre.

El presidente de Asignaciones del Senado, el republicano Richard Shelby, dijo que habló con Mnuchin y su contraparte demócrata, la presidenta de Asignaciones de la Cámara de Representantes, Nita Lowey, pero al igual que otros senadores dijo muy complicado enviar una propuesta a Trump antes de las elecciones.

“Creo que es una posibilidad muy dudosa y mínima de que obtengamos algún tipo de estímulo antes de las elecciones”, dijo Shelby el viernes. “Cualquier cosa puede pasar por aquí, pero tenemos programado irnos el lunes”( después de la votación para confirmar a la nominada de Trump a la Corte Suprema, Amy Coney Barrett).

“Creo que en este momento haría falta una reunión colosal, una reunión enorme para acordar un paquete de estímulo y no veo que esté sucediendo”, agregó Shelby. “Eso no significa que no pueda suceder. La posibilidad es muy, muy escasa”.

La suma de todos estos factores ha hecho que sea cada vez más improbable que cualquier acuerdo llegue al escritorio de Trump antes de las elecciones.